Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) afectan la relación con la comida, el peso y la imagen corporal, impactando tanto la salud física como emocional. El primer paso es pedir ayuda y en Clínica Alemana de Valdivia contamos con un equipo interdisciplinario para tratarlo. Revisa más aquí.
En la región de Los Ríos, cada vez más familias buscan diagnóstico y tratamiento oportuno para tratar los trastornos alimentarios, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes.
En la Clínica Alemana de Valdivia existe un abordaje multidisciplinario para detectar, tratar y acompañar a pacientes con trastornos alimentarios, priorizando una recuperación segura y sostenida.
Así lo explica Pedro Matus, psicólogo clínico especialista en trastornos de la conducta alimentaria, que indica que “en nuestra clínica contamos con un equipo compuesto por médicos psiquiatras, psicólogos y nutricionistas que pueden acompañar tu camino hacia la recuperación”.
Son trastornos caracterizados por conductas alimentarias alteradas, preocupación excesiva por el peso o la figura y distorsión de la imagen corporal. Los más frecuentes son:
Restricción extrema de alimentos, miedo intenso a subir de peso y percepción distorsionada del propio cuerpo.
Episodios de atracones seguidos de conductas compensatorias como vómitos, ayuno o ejercicio excesivo.
Consumo compulsivo de grandes cantidades de comida sin conductas compensatorias posteriores.
Incluyen formas mixtas o atípicas que también requieren atención médica.
“Estas son alteraciones de la salud mental complejos y potencialmente graves. Detrás de las restricciones alimentarias, el descontrol con la comida o las conductas compensatorias, muchas veces existen cuadros ansiosos, alteraciones en el estado de ánimo o una autoestima muy dañada y un profundo dolor con la imagen corporal”, agregó el especialista de Clínica Alemana de Valdivia.
Reconocer los síntomas tempranamente mejora el pronóstico. Algunas señales frecuentes son:
En adolescentes, también pueden aparecer retraso del crecimiento o alteraciones hormonales.
Según Pedro Matus, los trastornos alimentarios no se tratan únicamente sobre la comida. “Se trata también de un dolor profundo psicológico que muchas veces pasa desapercibido”, dijo.
Cabe mencionar que el especialista recalcó que estos trastornos no son una vanidad, ni un capricho ni una falta de fuerza de voluntad.
“La evidencia nos enseña que un abordaje multidisciplinario y una detección temprana son factores de un buen pronóstico hacia la recuperación y una disminución de riesgos médicos y psicológicos”.
Sin tratamiento, estos trastornos pueden afectar múltiples órganos:
Por eso se consideran enfermedades potencialmente graves que requieren intervención profesional.
Se recomienda buscar ayuda si:
Consultar temprano puede evitar complicaciones graves y acelerar la recuperación. Reserva tu hora con nuestros especialistas aquí.