Durante los meses de verano aumentan las actividades al aire libre, el contacto con la naturaleza y, con ello, las picaduras de insectos, una de las consultas más frecuentes en el Servicio de urgencia o en dermatología. ¿Qué hacer? Aquí te contamos más.
Mosquitos, zancudos, tábanos, avispas y arañas son responsables de la mayoría de las picaduras en verano que, si bien suelen ser leves, en algunos casos pueden provocar reacciones alérgicas importantes.
Son las más frecuentes. Provocan enrojecimiento, picazón e inflamación leve. En niños y personas sensibles, la reacción puede ser más intensa.
Sus picaduras suelen ser más dolorosas, generan mayor inflamación y pueden tardar más en sanar, especialmente en zonas rurales y del sur de Chile.
Producen dolor inmediato y enrojecimiento. En personas alérgicas, pueden desencadenar reacciones graves que requieren atención médica inmediata.
Aunque menos comunes, algunas picaduras pueden generar dolor localizado, enrojecimiento o lesiones que deben ser evaluadas por un profesional de salud.
¿A quién no lo ha picado un zancudo durante el verano y se ha vuelto rojo y molesto? Esa reacción, según los especialistas, es normal. Sin embargo, ¿qué podría generar mayor molestia?
En casos más graves puede presentarse dificultad para respirar, mareos, fiebre o inflamación generalizada, lo que requiere consultar inmediatamente y, así, saber qué hacer ante futuras picaduras.
Para reducir el riesgo de picaduras durante el verano, se recomienda:
Las picaduras de verano son frecuentes y, en la mayoría de los casos, leves. Sin embargo, una correcta prevención y la consulta médica a tiempo son claves para evitar complicaciones, especialmente en niños, adultos mayores y personas con alergias.
Disfrutar del verano con información y cuidados es fundamental para una temporada segura y, ante cualquier urgencia, confía en los especialistas de Clínica Alemana de Valdivia.