La prostatitis es una inflamación de la glándula prostática que puede afectar a hombres de distintas edades, provocando molestias urinarias y dolor en la zona pélvica. Con un diagnóstico y tratamiento oportuno, es una condición manejable y con buen pronóstico.
La próstata es una glándula ubicada bajo la vejiga y delante del recto, encargada de producir parte del líquido seminal. Cuando se inflama, hablamos de prostatitis, una condición que puede ser aguda o crónica, dependiendo de su duración y síntomas.
Los síntomas varían según el tipo de prostatitis. En los casos agudos puede aparecer:
Según los urólogos de Clínica Alemana de Valdivia, en algunos casos también se puede presentar fiebre, escalofríos o malestar general. La eyaculación también puede volverse dolorosa.
En los cuadros crónicos, los síntomas suelen ser más leves, pero persistentes, afectando la calidad de vida de quienes los padecen. Por eso, los urólogos recomiendan que, si se tiene uno de estos síntomas, es mejor consultar con un especialista.
“Es importante hacerse los chequeos anuales, incluso cuando no se tienen síntomas. De esta forma, un diagnóstico oportuno permite indicar el tratamiento adecuado y mejorar la calidad de vida”, señala el doctor Alejandro Fonerón, urólogo de Clínica Alemana Valdivia.
El diagnóstico lo realiza un urólogo que se basa en la historia clínica, el examen físico, el análisis de orina y, en algunos casos, estudios de imágenes. También se pueden realizar cultivos de orina o de secreción prostática para determinar la presencia de bacterias.
Aunque no siempre es posible prevenir la prostatitis, hay ciertas recomendaciones que pueden ayudar:
Y, lo más importante, consultar al especialista ante cualquier síntoma urinario persistente. Además, después de los 45 años, es recomendable tener al día el control urológico anual.