Cada 19 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), una fecha que busca generar conciencia sobre patologías digestivas crónicas que afectan cada vez más a niños y adolescentes. Entre las más frecuentes se encuentran la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
“Este es un grupo de enfermedades crónicas del tubo digestivo, que compromete primordialmente el intestino delgado y el colon, e incluye principalmente dos entidades: la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn”, explica la Dra. Karina Dinamarca, pediatra gastroenteróloga de Clínica Alemana de Valdivia.
Los síntomas suelen confundirse con molestias digestivas pasajeras, pero cuando persisten es importante consultar. Las señales más frecuentes son:
La Dra. Dinamarca enfatiza la presencia de manifestaciones menos específicas, pero igualmente críticas: “Como por ejemplo, la baja de peso o dificultad en mantener el crecimiento normal, fatiga y debilidad marcadas que no mejoran con el descanso, fiebre recurrente sin causa reconocible y anemia”.
Afrontar una enfermedad crónica del sistema digestivo durante la niñez o la adolescencia impone desafíos biológicos únicos. A diferencia de los pacientes adultos, el cuerpo de un menor está bajo una alta demanda energética para completar su maduración física y cognitiva.
“La importancia en pediatría es que 1 de cada 4 casos se va a presentar bajo los 18 años y en este grupo genera un gran impacto, ya que se encuentran en pleno crecimiento. Además, a esta edad, la enfermedad tiende a ser agresiva y más extensa, por lo tanto, un diagnóstico precoz es clave", advierte la especialista en gastroenterología infantil.
El pronóstico y el bienestar general del niño dependen directamente del tiempo que transcurra entre los primeros síntomas y el inicio de un tratamiento personalizado. Modificar el curso de la inflamación intestinal permite evitar complicaciones severas a largo plazo, como la desnutrición o la necesidad de cirugías complejas.
“Si tu hijo presenta estos síntomas, el llamado es a no tomarlo siempre como algo pasajero y consultar con tu médico. Un diagnóstico oportuno puede mejorar el pronóstico de esta enfermedad y la calidad de vida del paciente y su familia”, concluye la Dra. Karina Dinamarca.
Si notas diarrea persistente, dolores abdominales recurrentes o alteraciones en su crecimiento, agenda una consulta con el equipo de Pediatría o Gastroenterología de Clínica Alemana de Valdivia.
Es un conjunto de trastornos crónicos que causan inflamación en el tubo digestivo, afectando principalmente al intestino delgado y al colon..
Aproximadamente 1 de cada 4 casos de enfermedad inflamatoria intestinal a nivel global se diagnostica en personas menores de 18 años.
Los signos principales de alerta incluyen diarrea crónica, dolores abdominales recurrentes de causa no explicada y una constante urgencia para defecar.
Al inflamar el tracto digestivo, la enfermedad altera la absorción de nutrientes esenciales. Esto provoca síntomas de alerta sistémicos como una baja de peso injustificada, dificultad para mantener un ritmo de crecimiento normal, fatiga crónica y anemia.
En Clínica Alemana de Valdivia, ubicada en Beauchef 765.