Las enfermedades cardiovasculares pueden presentar alteraciones del ritmo cardíaco que no siempre se detectan durante una consulta médica o un electrocardiograma convencional. Síntomas como palpitaciones, mareos o episodios de pérdida de conocimiento pueden ocurrir de forma intermitente, por lo que el monitoreo cardíaco continuo se ha convertido en una herramienta fundamental para lograr un diagnóstico más preciso.
En Clínica Alemana de Valdivia contamos con tecnología que permite registrar la actividad eléctrica del corazón durante las actividades habituales del paciente, entregando información clave para detectar arritmias, orientar el diagnóstico y definir el tratamiento más adecuado para cada caso.
El Holter de ritmo es un examen que registra de forma continua la actividad eléctrica del corazón mientras la persona realiza sus actividades habituales, incluyendo el trabajo, el descanso y el sueño. Este monitoreo cardíaco permite detectar alteraciones del ritmo cardíaco, como latidos muy rápidos, muy lentos o irregulares, que pueden no manifestarse durante un electrocardiograma convencional.
El Dr. Eduardo Garcés, cardiólogo clínico y también ecocardiografista de Clínica Alemana de Valdivia, describe detalladamente el objetivo principal de este examen: “Es una máquina que se instala con varios electrodos conectados en el pecho del paciente y que permiten registrar el ritmo cardíaco también durante 24 horas de día y de noche. Esto le permite al cardiólogo determinar el tipo y la severidad de arritmias que la persona puede tener y en consecuencia programar un adecuado tratamiento antiarrítmico”.
La instalación del Holter de ritmo es un procedimiento simple, ambulatorio e indoloro. El examen consiste en colocar pequeños electrodos sobre el pecho, los que registran de forma continua la actividad eléctrica del corazón y la envían a un dispositivo portátil que el paciente utiliza durante sus actividades habituales.
Para obtener un registro representativo, es importante seguir las indicaciones entregadas por el equipo de salud y, cuando corresponda, anotar los síntomas o actividades realizadas durante el período de monitoreo. Esta información complementa el estudio y ayuda al especialista a interpretar los resultados y relacionarlos con posibles alteraciones del ritmo cardíaco.
Se instalan cinco electrodos en el tórax y se conectarán mediante cables a un equipo. El equipo empieza la medición y se detiene automáticamente cuando se completa el tiempo programado. Luego se entrega una tarjeta informativa con los cuidados del equipo y en ella se deben registrar datos como los medicamentos de uso habitual y síntomas que pueden aparecer durante el día. El informe lo hace el cardiólogo y se retira con las secretarias del servicio.
El Holter de ritmo suele complementarse con otros exámenes cardiológicos cuando el especialista necesita obtener una evaluación más completa del corazón. Entre ellos destaca la ecocardiografía, un estudio que permite observar la estructura y el funcionamiento de las cavidades, las válvulas y el músculo cardíaco mediante imágenes en tiempo real.
La información obtenida a través de estos exámenes complementarios facilita un diagnóstico más preciso y contribuye a definir el tratamiento y el seguimiento más adecuado según las características y necesidades de cada paciente.
El Dr. Garcés resalta la importancia de contar con respaldos objetivos para la indicación de tratamientos: “Todas estas técnicas permiten configurar un diagnóstico más preciso y basado en imágenes y por lo tanto adecuadamente documentadas que permitan diagnósticos y tratamientos más certeros y más efectivos.”
Si sientes palpitaciones, mareos inexplicables o posees antecedentes de arritmias en tu familia, te invitamos a realizar un chequeo preventivo con nuestros especialistas.
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Es un examen no invasivo que registra la actividad eléctrica del corazón durante 24 horas continuas para detectar, clasificar y evaluar la severidad de las arritmias cardíacas.
El personal de enfermería instala cinco electrodos adhesivos en el tórax del paciente, los cuales van conectados mediante cables a un pequeño monitor portátil que registra los latidos.
El paciente debe realizar su rutina normal, pero no puede bañarse, mojar el equipo ni retirar los electrodos, ya que esto dañaría el registro y el funcionamiento del dispositivo.
Porque permite al cardiólogo comparar la hora exacta en que el paciente sintió una molestia con lo que estaba registrando el electrocardiograma en ese mismo instante.
Puedes realizarte este examen diagnóstico en Clínica Alemana de Valdivia, ubicada en Beauchef 765.